
Dignidad: Cuando los vecinos la defienden mejor.
En la Colonia Juan de Zalazar de Limpio, una cadena humana de vecinos impidió que la Policía Nacional proceda al desalojo de una vivienda habitada por una pareja de ancianos (Domingo Jara -72- y Gumercinda Ojeda -84-). Se presume que la pareja fue engañada por un sobrino quien les habría hecho ceder la propiedad sin que los ancianos se percataran debido a que no saben leer ni escribir.
Este hecho muestra que el sentido de la dignidad se encuentra más claro en los vecinos que en los dispositivos del Estado. Por eso siempre los avances y logros en el terreno de la lucha por los derechos humanos fueron conquistas cotidianas desde la misma gente que rompe con el aislamiento y forma cadena ante órdenes que no pueden cumplirse. Estos gestos parecen pequeños pero son rotundos. Los versos de Susy Delgado resultan más precisos para describirlos:
Michï,
michimï,
michï ra’ymi.
Mba’e chavimi,
yvýrupi oikóva
ha omaña kuaáva
pe ára yvatére.
(Chiquito,
chiquito.
Hijo de lo chico.
Algo muy bajito,
que ande a ras del suelo
y sepa mirar
hacia el alto cielo)