La necesidad de garantizar la Educación Media.
Comenzó a andar desde el MEC el proceso relacionado con el cambio de la Educación Media. Se efectuaría una consulta a docentes, estudiantes, padres. Y luego se procesarían los resultados y de vuelta a conversar al respecto con los consultados.
Desde la perspectiva del derecho a la educación, la propuesta responde al criterio de progresividad del derecho, es decir, el Estado no puede retroceder en cuanto a los logros en la protección y garantía del derecho sino que debe avanzar: si hoy se garantiza (al menos en el texto constitucional pero no tanto en la práctica) la gratuidad de la Escolar Básica, la intención es garantizar la gratuidad de la media al mismo tiempo que se asegura la calidad de los aprendizajes, núcleo básico del derecho a la educación porque ni el acceso, la permanencia, o el analfabetismo cero son sinónimos directos de aprendizaje.
Por otro lado, garantizar la gratuidad de la Educación Media actualmente es una exigencia cotidiana de las sociedades porque la integración a las mismas exige como mínimo que todos y todas cuenten con una educación secundaria de calidad. Carecer de ella hoy significa quedar expuesto al riesgo de la exclusión social…Por supuesto, el problema consiste en determinar a cuál educación media precisamos que accedan las nuevas generaciones.
Algunos problemas.
Y en esa conversación que vamos a tener que asumir como colectivo social, es más que probable que tengamos que enfrentar algunos problemas para pensar/cambiar la Educación Media. Por ejemplo, hay cosas que son previas como es el caso de los problemas de la Escolar Básica: ésta hoy produce, entre otras cosas, repitencia, bajo nivel de logros particularmente en áreas urbanas marginales y rurales como fenómenos constantes desde la década del 80 del pasado siglo; repitencias y deserciones tempranas registradas en familias de bajos ingresos (y estos ya no llegan a la media), la lectura pobre en la primaria restringe el acceso a la secundaria. En otros términos, cambiar la media en Paraguay supone ocuparnos al mismo tiempo de estos problemas que son previos porque corresponden a la Escolar Básica.
Otro punto: existe estrecha relación entre justicia educativa y justicia económica, y hoy no es posible sostener (en la región, no sólo en Paraguay) una meta de inclusión educativa sobre la base de la exclusión social; si persisten los niveles de pobreza y exclusión social, la propuesta de continuar con la expansión hacia la gratuidad de la media no se va a poder sostener.
Ahora un breve desfile de preguntas: ¿quién determinará las competencias necesarias a incorporar en la Educación Media? Si el criterio es la demanda social, esta no es tan fácil de definir. ¿Cómo integrar el desempeño eficiente con el desempeño ‘correcto’? Aquí entra la tensión entre mercado, democracia, modelo de desarrollo y educación. ¿Cómo incorporar en la formación científica el tema de la diversidad de paradigmas? Hoy debemos superar aquello de que las ciencias naturales ‘explican’ , mientras que las ciencias sociales ‘describen’. ¿Cómo incorporar la relación del docente con el conocimiento en el proceso de formación? ¿Cómo abordar los cambios experimentados en el mundo del trabajo?
Poderes inestables.
Todas las preguntas anteriores tendremos que plantearlas en el marco de la convivencia inestable de poderes entre el Estado, los padres y los docentes. Apelar a la participación para la construcción colectiva de la educación, pone sobre la mesa la cuestión de la misma participación. Gimeno Sacristán lo destaca así: “¿Participar? Sí. Pero, ¿Cómo hacerlo y al servicio de qué proyecto de educación y de sociedad? ¿Cómo evitar que esa demanda suponga discriminación para los que no pueden participar?”
El desafío está planteado y de por sí resulta interesante por su misma complejidad. Sería más que aplaudible que pudiéramos estar a la altura del mismo. Y para ello será necesario, en ocasiones, aquello que André Gide aconsejaba: “No descubriremos nuevas tierras hasta que no nos atrevamos a perder de vista la orilla durante algún tiempo”.

